Hay días en los que llegar cansado del trabajo es completamente normal. Sin embargo, cuando el agotamiento se vuelve constante, desaparece la motivación y cada jornada parece una carga difícil de soportar, puede ser una señal de que algo más está ocurriendo.

El síndrome de burnout no aparece de un día para otro. Generalmente se desarrolla de forma gradual y puede afectar tanto el bienestar emocional como la salud física y las relaciones personales.
El síndrome de burnout, también conocido como síndrome de desgaste profesional, es una respuesta al estrés laboral crónico que no ha sido manejado de manera adecuada.
En 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo incluyó en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) como un fenómeno asociado al contexto laboral, no como una enfermedad mental.
Se caracteriza por tres elementos principales:
Cada persona puede vivirlo de manera diferente, pero algunas señales son comunes:
Muchas personas describen la sensación como si estuvieran "funcionando en automático".
El burnout puede presentarse en cualquier profesión.
Sin embargo, suele observarse con mayor frecuencia en personas que trabajan bajo alta presión, tienen contacto permanente con otras personas o enfrentan grandes responsabilidades.
Entre ellas se encuentran:
No depende únicamente de la profesión. También influyen el ambiente de trabajo, el liderazgo, la organización, la carga de responsabilidades y los recursos disponibles para desempeñar las funciones.
El estrés suele aparecer ante situaciones exigentes y, en muchos casos, disminuye cuando la persona descansa o la situación cambia.
En el burnout, el agotamiento permanece. Incluso después de descansar un fin de semana o tomar vacaciones, la sensación de desgaste continúa y reaparece rápidamente al regresar al trabajo.
Cuando no se atiende a tiempo, el burnout puede afectar diferentes aspectos de la vida:
Por eso es importante reconocer las señales antes de que el desgaste sea mayor.
No existe una solución única, pero algunas acciones pueden favorecer la recuperación:
Pedir ayuda no significa que seas menos competente. Significa reconocer que tu bienestar también necesita atención.
En ocasiones pensamos que descansar es perder el tiempo o que debemos estar disponibles todo el tiempo para demostrar compromiso. Sin embargo, cuidar la salud mental también hace parte de ser un buen profesional.
Trabajar con dedicación es importante, pero hacerlo a costa de la propia salud puede tener consecuencias que van mucho más allá del ámbito laboral.
Para recordar: El agotamiento constante no debería convertirse en algo normal.
Escuchar las señales del cuerpo y de las emociones es una forma de prevenir un desgaste mayor. Pedir apoyo a tiempo puede marcar una diferencia importante en la recuperación y en la calidad de vida.
Sobre la autora
Sonia Patricia Cleves
Psicóloga
Creo que la información también puede ser una forma de cuidar la salud mental. Por eso, en este espacio comparto contenido claro, cercano y basado en evidencia para ayudarte a comprender mejor tus emociones y tomar decisiones informadas sobre tu bienestar.
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Si sientes que el estrés laboral está afectando tu bienestar emocional o crees que podrías estar atravesando un proceso de desgaste profesional, puedes agendar una cita. Estaré encantada de acompañarte en este proceso.
Fuentes consultadas
Organización Mundial de la Salud. Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11). La OMS reconoce el burnout como un fenómeno ocupacional asociado al estrés laboral crónico que no ha sido gestionado con éxito.
Ministerio del Trabajo de Colombia. Lineamientos sobre promoción de la salud mental y prevención de factores de riesgo psicosocial en el trabajo.
Psicóloga | Especialista
T. P No. 259324 COLPSIC
RETHUS - A53798
Intervenciones psicológicas basadas en evidencia para el bienestar emocional y el desarrollo humano.
